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Es súmamente conocida la situación que rodea al consumible de los equipos de impresión. Ya sean estos en su mayoría equipos láser o de tinta, más tarde o más temprano aparecen todo tipo de alternativas al consumible ofrecido por el fabricante de la impresora. Todas ellas tienen un denominador común: el precio es súmamente más económico.

Si bien es cierto, la lucha de los fabricantes por intentar que los consumidores no utilicen alternativas a su producto es dura: desde la pérdida de la garantía del equipo a la invención del pago por copia (que conllevaría un artículo completo aparte), la diferencia de coste de alternativas existentes en el mercado hace que muchos consumidores se decanten en ocasiones por otras opciones. Pero, todas las alternativas son iguales?

Cuando hablamos de productos «compatibles» tendemos a englobarlo todo en la misma definición, sin embargo, esto no es así y hay distintos formatos de este tipo de productos si nos fijamos en como se trata el mismo para su nuevo uso o si son productos nuevos «copiados» por la indústria. En este sentido, es bueno saber lo que estamos comprando, por lo que esperamos despejar algunas dudas habituales al respecto:

Cartuchos originales: Los fabricantes de equipos de impresión destinan grandes recursos de inversión en I+D con el único objetivo de incluir dentro del proceso al consumible como parte integrada de la impresora. Son consumibles fiables y de calidad que cumplen los estándares medioambientales establecidos, llegando incluso a cerrar el círculo tras la vida útil del mismo con su recogida y reciclaje.

Cartuchos de tóner remanufacturados: son cartuchos originales de los diferentes fabricantes de impresoras, rehabilitados una vez que se les agota por primera vez el tóner. Se le sustituyen todas las piezas que puedan sufrir algún desgaste en dicha rehabilitación. El resultado es final suele ser bueno.

Cartuchos de tóner compatibles son cartuchos totalmente nuevos, que salen al mercado con marca blanca o desconocida. En muchos casos, los fabricantes son parecidos a los que hacen los que manufacturan los cartuchos para las grandes marcas de impresión, en otros casos son fabricados por empresas de dudosa confianza, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de adquirir estos tipos de cartuchos.

Cartuchos de tóner rellenados son cartuchos parecidos a los remanufacturados, con la diferencia de que solo son rellenados de nuevo con polvo de tóner, no se sustituye ninguna de sus partes, por lo que muchas veces presentan problemas a corto o mediano plazo, y en ocasiones ni siquiera son comprobados. Este tipo de cartuchos es el que mayormente utilizan las grandes marcas en sus campañas de descrédito del reciclaje de los cartuchos.